Mi nombre es
Tania y solo tengo un objetivo en la vida.
Después de un año apartada de todo lo que había sido mi vida en un pasado me he parado a pensar fríamente el lo que hice y deje de hacer. No importa ya nada ni quiero recordar ningún tipo de arrepentimiento.
Hoy me he sentido yo misma,
posiblemente mejor que en mucho tiempo. ¿Que ocurre cuando no crees ser consciente de lo que ocurre a tu alrededor?
Fue de un día para otro, mi propia esencia desapareció, deje de ser
Tania para vivir en la piel de un personaje que yo misma había creado. Empezando desde abajo, con el apoyo de pocos y
comprension de nadie. Que decir?
La vida no es como la pintan las películas de
disney, en el momento en que uno empieza a vivir fuera de la burbuja que crearon tus padres por y para protegerte todo se tiñe de la realidad cruda.
El capitalismo, la amistad, la sociedad, la bondad junto a la malicia, la inocencia, la soledad, el conformismo, la
hipocresia, la puntualidad, la responsabilidad, el hambre, el querer... no comprender; rompieron mis esquemas, mis ilusiones, la vida misma me abofeteo al dejarse conocer y no he podido resurgir.
Hundida en la miseria y en algo que no lograba entender había dejado por completo todo lo que antes me hacia ser, simplemente ser. Era uno más de los que se dedicaban a sobrevivir un día tras otro, sin objetivos, ni metas.. carente de ganas.
A veces lo único que resucita a uno es lo más simple que has estado haciendo desde que tenias uso de razón, y no importa lo inútil que pueda parecer a ojos de los demás.
Tanto tiempo para comprender ese simple hecho, nueve malditos meses rodeada de una mentira creada por mi, que la independencia en la adolescencia no solo implica el hecho del disfrute máximo a cualquier precio, no. Yo no lo soporto, yo necesito seguir siendo como era antes... ahora sola, con ciertas responsabilidades, buscando un trabajo que no me agrade ( que trabajo sin estudios puede agradar?), pero nunca sin dejar aquello que me diferenciaba ( en mi cabeza ) de ser una alma en pena.
Escribir.
Así que esta mañana he madrugado, he investigado como hacia tiempo que no buscaba, he cogido mis antiguos apuntes, mis relatos sin terminar, me he vestido y me he pasado todo el día en una biblioteca que seguramente habría en mi barrio. La he encontrado y he llegado a casa cargada de ansia por
deborar y aprender, como siempre...
Y esa es la cuestión, por mucho que cambie... el contexto... hay cosas que serán y son para siempre. Y yo solo tengo un objetivo en la vida y pienso conseguirlo.
Las faltas de ortografía, son para mi, algo pendiente, de siempre.
Un saludo.
Bu!